El césped es una superficie de uso, no una base de anclaje. Antes de elegir la pérgola hay que averiguar qué hay debajo y cómo se transmitirán los esfuerzos al terreno.
Qué conviene comprobar
Levanta un croquis con los cuatro apoyos, el desnivel y las conducciones de riego. Observa si el suelo permanece encharcado después de llover y si el cortacésped podrá rodear los postes.
Cómo plantear la solución
Consulta el manual del modelo para conocer los apoyos previstos y pide a un instalador que defina una cimentación adecuada al terreno. Mantén la madera separada de la humedad continua y deja accesibles las bases para inspeccionarlas.
Cuándo pedir una revisión específica
Clavar los postes directamente en tierra o apoyar una placa sobre el césped no equivale a un anclaje comprobado. Si hay rellenos o terreno blando, solicita una valoración técnica.
Si ya conoces las medidas del espacio, compara las pérgolas del catálogo Gardenium y revisa el manual del modelo exacto antes de decidir.
