En invierno una pérgola puede pasar semanas sin uso, justo cuando el viento y el agua ponen a prueba fijaciones y remates. Una inspección desde el suelo permite anticipar reparaciones.
Qué conviene comprobar
Tras un temporal, busca piezas desplazadas, tornillos visibles fuera de posición, charcos en la base y tejido que haya quedado suelto.
Cómo plantear la solución
Documenta los cambios con fecha y fotografías, limpia solo lo accesible con seguridad y organiza una revisión cuando el clima permita intervenir y secar bien la madera.
Cuándo pedir una revisión específica
Si hay movimiento, una viga dañada o dudas sobre estabilidad, no utilices la zona ni intentes una reparación provisional bajo viento fuerte.
Si ya conoces las medidas del espacio, compara las pérgolas del catálogo Gardenium y revisa el manual del modelo exacto antes de decidir.
