El acabado influye en aspecto y mantenimiento, pero lo primero es saber cómo llega la madera: sin protector exterior, pretratada o con acabado aplicado. Cada caso requiere pasos distintos.
Qué conviene comprobar
Lee la ficha del modelo y el manual de cuidado. Confirma si el color de las fotos representa el material entregado y qué producto es compatible para renovar.
Cómo plantear la solución
Pide una muestra si el tono es decisivo y contempla tiempo de aplicación y secado en el calendario. Guarda nombre y referencia del protector para futuras intervenciones.
Cuándo pedir una revisión específica
No asumas que “tratada” significa sin mantenimiento o que todos los modelos necesitan el mismo lasur. Sigue las instrucciones de la madera concreta.
Si ya conoces las medidas del espacio, compara las pérgolas del catálogo Gardenium y revisa el manual del modelo exacto antes de decidir.
