Una cortina puede dar privacidad y filtrar el sol lateral, aunque también se mueve con el viento y ocupa espacio al recogerla. Su uso debe planificarse antes de atornillar accesorios.
Qué conviene comprobar
Siéntate donde buscas privacidad y localiza la línea de visión que quieres cubrir. Dibuja dónde se amontonará la tela y si bloqueará paso, enchufes o mantenimiento.
Cómo plantear la solución
Consulta puntos de fijación admitidos por la estructura y usa un sistema que permita retirar o recoger rápidamente el textil. Selecciona material exterior y limpieza compatible.
Cuándo pedir una revisión específica
No cierres todos los lados pensando que seguirá comportándose como una pérgola abierta. El viento puede exigir anclajes y diseño distintos.
Si ya conoces las medidas del espacio, compara las pérgolas del catálogo Gardenium y revisa el manual del modelo exacto antes de decidir.
