La alfombra exterior puede delimitar un comedor, pero su borde también puede provocar tropiezos y su reverso retener humedad sobre el pavimento.
Qué conviene comprobar
Presenta la alfombra con la mesa y las sillas separadas. Comprueba si alguna pata pisa justo el borde y si el agua drena tras una lluvia.
Cómo plantear la solución
Elige una medida que acompañe el movimiento de las sillas, con base apta para el suelo existente. Levántala periódicamente para limpiar y secar ambas caras. Guarda la alfombra seca cuando no se use durante una temporada larga.
Cuándo pedir una revisión específica
Evita cubrir registros, desagües y cambios de nivel. Si el pavimento ya resbala mojado, la alfombra no reemplaza una solución de seguridad.
Si ya conoces las medidas del espacio, compara las pérgolas del catálogo Gardenium y revisa el manual del modelo exacto antes de decidir.
