Una pérgola techada puede acumular calor si se cierran todos los laterales, aunque la cubierta dé sombra. El aire necesita una entrada y una salida acordes con el uso del espacio.
Qué conviene comprobar
Observa la dirección de la brisa y qué muros frenan el paso. Comprueba si una cortina, celosía o pantalla propuesta bloquearía las puertas y el acceso de mantenimiento.
Cómo plantear la solución
Organiza muebles dejando zonas abiertas enfrentadas cuando sea posible. Prueba primero cerramientos ligeros y móviles; si se añaden elementos fijos, confirma que la estructura y los anclajes admiten sus efectos de viento.
Cuándo pedir una revisión específica
Abrir huecos no garantiza confort en una ola de calor. Evita presentar una pérgola como espacio climatizado o protegido ante cualquier condición.
Si ya conoces las medidas del espacio, compara las pérgolas del catálogo Gardenium y revisa el manual del modelo exacto antes de decidir.
